Perder peso, no es perder volumen y al revés tampoco es.

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Admítelo, cuando haces dieta lo primero que haces cada mañana nada más levantarte es subirte a la báscula. El número hará que tu día cambie por completo y te dirá la respuesta que buscas a tu entrenamiento y dieta, ¿lo estoy haciendo bien? Si el número baja, creerás que los estás haciendo bien. Si se mantiene o sube, algo malo está ocurriendo, pero en realidad ese número no importa nada y hoy veremos el porqué.

Lo que sucede es que no es lo mismo volumen que peso, es decir, si reducimos volumen no implica que vayamos a perder peso, como así tampoco significa que estamos haciendo mal las cosas. El volumen está dado por el espacio físico que ocupa un cuerpo, mientras que el peso es una cosa distinta y puede variar en función de la densidad de dicho cuerpo.

Tu peso puede variar de un día para otro varios kilos sin significar nada.

Cuando comienzas una dieta y pasas de comer en exceso alimentos ricos en calorías a una en la que estas escasean nuestro cuerpo comenzar a quemar el glucógeno que almacena en el hígado y en los músculos. Cada gramo de glucógeno que quemamos al realizar nuestra dieta o ejercicio se lleva consigo 3 gramos de agua, por lo que, en un día podría perder 1,2 Kg. de peso, sin mejorar ni nuestro aspecto físico, ni nuestra salud.

Además de esto hay que sumar el porcentaje de variación normal que tiene una báscula por el hecho de que no siempre nos pesamos en el mismo estado. ¿Has cenado fuerte? ¿has ido al baño antes de pesarte? Todos estos factores suman y pueden hacer que la diferencia sea aún mayor.

Por eso, volumen y peso no van de la mano siempre, sino que, si incrementamos el músculo del cuerpo y reducimos circunferencia, pero no reducimos peso, estamos ante un claro ejemplo de diferencias en las densidades, ya que el músculo ocupa menos espacio a igual peso o lo que es igual, es más denso.

Saber que no es lo mismo volumen que peso es fundamental para no frustrarnos ante determinados tratamientos como así también, sirve para no confundirnos y buscar la mejora de la salud a expensas de ganar músculo y perder grasa sin importar lo que indique la báscula.

Pierde volumen con paso lento pero seguro

Como he comentado al principio, no creo en las dietas milagro. Las soluciones rápidas que prometen bajar de peso y/o volumen en un tiempo récord suelen ir acompañadas del efecto rebote, que hace que se vuelva a recuperar todo el peso que se ha perdido en un tiempo, también, récord.

Lo ideal es comer sano y permitirse caprichos, claro que sí, pero que la base sea la comida sana y constante, es decir, que debes comer cada 3 horas o 5 veces al día.

El deporte: tu gran aliado para reducir volumen

¿Y cómo podemos reducir el volumen con deporte?

Hay quien cree que, para reducir el volumen de una zona en concreto del cuerpo, debe realizar ejercicios específicos para esa zona. Por ejemplo, si queremos bajar barriga, tendremos que hacer muchos abdominales.

Esto no es cierto. Tendemos a acumular grasa por una cuestión genética, son nuestros genes los que dictan dónde se debe acumular la grasa. Otra cosa totalmente distinta es que, si trabajamos esa zona, tonificaremos el músculo (que se encuentra por debajo de la grasa) y esto mejorará el aspecto de esa zona.

Por lo tanto, para perder volumen lo que hay que hacer es aumentar nuestro gasto calórico durante el día: ir caminando a los sitios, subir escaleras, desplazarse en bicicleta… Lo que os decía al principio: adquirir unos hábitos saludables, además de hacer ejercicio cardiovascular.

Y no olvides tonificar el músculo: un músculo tonificado siempre quema mucho más que uno que no lo está.

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